jueves, 11 de marzo de 2010

Alta (in)fidelidad

Te parecerá extraño que te reciba con tanta calma. Después de todo, sabes que yo sé dónde has estado realmente…y con quién. No, no me vengas con ese argumento de que la junta se prolongó más de la cuenta, de que no contestabas mis llamadas porque estabas en una zona sin cobertura o porque se te había acabado la batería del celular. Mucho menos pienses que te creeré que ese olor a loción de no sé qué es producto de las muestras gratis que te dieron en Palacio de Hierro. Chingados!!! Por qué clase de pendejo me tomas?? Crees que no sé de tus ligues en el Facebook?? De tus citas en el blog?? “Son sólo amigos” Sí claro!!! A los amigos se les escoge, pero tú le has quitado a conveniencia las dos primeras letras, cabrón!!!
Lo habíamos hablado desde un principio. Nada de pendejadas extramaritales. Y nos lo advertimos muy claramente. Incluso tú más que yo. ¿Dónde quedaron esas promesas? Carajo!! Es que si me ibas a engañar, por lo menos hubieses tenido la amabilidad, no para conmigo, sino hacia ti mismo, de ser discreto!!! O acaso dime ¿era necesario que estuviera preocupado a altas horas de la noche porque no llegabas a la casa? Y te hablaba y me decías que Arreola necesitaba ayuda con los diseños para la nueva campaña publicitaria y que te era “super necesario” quedarte con él a “cola-borar”?? Y qué de tus viajes “de negocios”?? Ah?? Desde cuándo las convenciones se hacen en moteles?? Y no digas que no!!! Que tienes la muy poca precaución de conservar los tickets de pago. Claro, y yo de pendejo pensando todavía “bueno, Vallarta está muy saturado en esta época del año, así que si no encontró habitación de hotel….” Pero quién me manda, coño!!! Quién me obligaba a creer tan ciegamente en ti!! Y peor aun, a serte fiel cuando quién sabe dónde y con quién te revolcabas, cabrón. Valgo acaso tan poco para ti que me olvidas en cuanto ves al primer par de nalgas que se te pone enfrente?? Valgo tan poco que no eres capaz siquiera de mirarme a los ojos y encararme con la verdad?? Como lo estás haciendo en este instante??
Ya no espero que me digas la verdad. Simplemente eres incapaz de hacerlo. Tus maletas están en la puerta. Así que tómalas y, por favor, no regreses. No quiero estar con alguien que no puede mostrar siquiera un ápice de fidelidad en reciprocidad a la mucha que le he tenido. Que a fin de cuentas, los gastos de la casa siempre los he pagado yo. Hasta nunca, cabrón!!!
….Mientras el infiel se marchaba cabizbajo, el cornudo observaba con detenimiento desde la ventana. El ceño fruncido, ni una sola seña de remordimiento. Algo le decía que esto no era el final. Mas bien el principio. Un susurro a sus espaldas le sacó de su ensimismamiento:
-Y bien?? Ya se fue??
-Sí, ya no será ningún problema.
-Crees que se habrá dado cuenta que tú y yo estábamos….??
-Para lo que me importa!!! En qué nos quedamos, rey???

4 comentarios:

Javier dijo...

wow...

HiperInteractivo dijo...

Qué relato, tan bueno como esa frase:
"Algo le decía que esto no era el final. Mas bien el principio."
Para cuántas personas no es así como empieza el principio del fin. Y de regreso. Y otra vez.

Noé dijo...

Javier:
=)

HiperInteractivo:
Me pregunto si existirá el fin del principio. Y cómo saber cuándo éste llega. Y cuál sería la pauta para iniciar de nuevo. Y... y... y muchas gracias por visitar este espacio y comentar. Saludos!!

tnf25 dijo...

jajajajaja...muy bueno, eso es ser listo carajo