martes, 4 de mayo de 2010

Salto del Tigre en domingo...

500Este fin de semana aproveché y fui a Ciudad Victoria a visitar a unos amigos que gustan mucho de salir en expediciones a diversos puntos del estado. Así que alisté mis chivas y el viernes en la tarde estaba en la terminal de autobuses en Reynosa, con unos flamantes 40º C, esperando el bus que me llevara a Victoria. El sitio a visitar en esta ocasión fue el Salto del Tigre. El Salto del Tigre es un sitio de recreo de mucha gente de la región, quienes acostumbran visitar el sitio especialmente los fines de semana. Ubicado en el río Santa Engracia, en el municipio de Güemez, aproximadamente a una hora de Ciudad Victoria, el sitio tiene una particular belleza debido a la corriente de agua que baja de la sierra, además de verse enmarcado el panorama con enormes árboles de sabino y ahuehuetes, que dan bastante sombra, y por el paisaje de la sierra y los cantos de muchas aves que aquí habitan. Nos dispusimos a salir de madrugada, para hacer coincidir el arribo al lugar con la salida de sol y hacer más cómodo el recorrido, dado que serían (me habían dicho) más de 7 Km. de recorrido para llegar a las pozas más apartadas, a donde no llegan los turistas. Acompañé al Tocayo, Aarón y Adrián (un amigo suyo), además de dos féminas muy, pero muy perras: Izzie y Lexie =P.
Fue padre ver el río tranquilo a esa hora, sin vehículos, ni música a todo volumen, ni las pilas de basura que suelen generarse. Sólo el sonido del agua, el viento soplando en los árboles, la algarabía de los cotorros y cantos de muchas otras aves. Como la temperatura aun no aumentaba, esta parte del trayecto fue bastante cómoda.

El río, en realidad, es una corriente intermitente, que se ensancha y estrecha en diferentes puntos y en otros tantos incluso desaparece bajo el subsuelo para reaparecer más adelante entre las rocas. Con el paso del tiempo, se han formado grandes paredes verticales que toman diversos matices conforme transcurre el día. La vegetación en las orillas del río es abundante y frondosa. En tanto que en las laderas de los cerros abundan los cactus, agaves y árboles resistentes a la sequía.
En algunos puntos del camino hay que cruzar el río brincando sobre las piedras. Requiere equilibrio y bastante agilidad para evitar caer al agua y mojarse los pies antes de tiempo. Decisiones, decisiones!!! A la derecha o a la izquierda?? No, pues que a la izquierda. Y ahí vamos. Empezamos a apartarnos del río y a internarnos en el cerro. Subiendo constantemente. Con mochila a cuestas es un poco más difícil. Y la hojarasca no ayudaba. Era como estar entrenando en una caminadora con el máximo de inclinación y alta velocidad =S El punto es que la señal para saber que nos aproximábamos al sitio que buscábamos eran los pinos. La subida en algunos puntos era bastante pronunciada. El corazón latía acelerado. La respiración agitada. Las piernas adoloridas, jaja ¡qué buen trabajo de cardio! Pero ni los pinos ni las pozas hacía su aparición. Sin embargo, la vegetación era bastante interesante. Con muchos árboles de encino, además de palmas con grandes frondas y flores de diversos tamaños y tipos. No vimos mucha fauna. A excepción de invertebrados y muchos cantos de aves. Incluso un polluelo de alguna especie de ave terrestre (tal vez un tinamú, o gallina de monte) que estuvo a punto de ser atrapado por las perras, pero se pudo salvar, afortunadamente. Ah, y muchas mariposas.

Para ese entonces, ya llevábamos más de 2 horas caminando (o más bien, ascendiendo). Hasta que finalmente aparecieron los primeros pinos. Un poco más de caminata, con la esperanza de que en algún momento el camino iniciara su descenso por la ladera del cerro hasta el río. Seguimos avanzando y el camino no descendía. Por el contrario, iba primero en línea recta y, al parecer, seguiría ascendiendo hasta la siguiente cresta. Parada necesaria. Camino equivocado =( Fácilmente estábamos a 1000 msnm o más, inclusive. La quebrada donde corre el río se observaba muy, muy abajo. Y además, en un rumbo que no correspondía con la ruta que habíamos tomado. ¿Decisión? Regresar por el camino hasta donde cambiamos de rumbo. Sin embargo, desde allá arriba la vista era espléndida.

Pero antes de ello, un breve descanso en la cima y comer, para lo cual también íbamos listos.
Nos habíamos llevado poco más de medio día ascendiendo desde el río hasta el punto en que nos encontrábamos. La bajada fue cosa de niños. En casi dos horas ya estábamos de regreso en el río. Todos adoloridos por el esfuerzo, jaja, pero aun de buen ánimo. Y resulta que por el otro camino se llegaba más rápido a las pozas ¡PLOP!

Lo primero al llegar, dejar libres los pies. Qué bueno que era un lugar al aire libre. Si no, más de uno habría caído fulminado =P Y la sensación de descanso al quitarte la mochila de los hombros y poderte estirar a gusto y mandar a volar la ropa, como dice el comercial, no tiene precio. Después de esperar un buen rato (digo, para enfriar el cuerpo) ya estábamos listos para el chapuzón. El agua al primer contacto se siente fría, dado que baja de la sierra. Una vez que el cuerpo se acostumbra, lo que da frío es salir del agua. Las piedras del fondo están cubiertas de algas, por lo que son resbalosas y hay que andar con cuidado para evitar ranazos y torceduras de pata. Al sumergirse, la visibilidad es excelente. La claridad del agua es insuperable. Lástima que mi cámara no sea sumergible.
Sesiones de fotos, descansar un rato. Al caer la tarde, emprendimos el camino de regreso. Y con el sol poniéndose detrás de los cerros, culminó esa visita y ese día. Volver a Victoria, tomar el autobús a Reynosa y llegar a casa a dormir fueron sólo el complemento de lo vivido en ese lugar.


¡Y a planear la siguiente salida!

9 comentarios:

HiperInteractivo dijo...

Entonces te echaste el "salto del tigre", muy bien por ti, jeje.
Las fotografías, como siempre, están hermosas.
Saludos Noé!

Noé dijo...

Hiper:
Jajaja, ¡y en grupo! que es mucho mejor =P Deberías venir un día de estos por estos rumbos. Serás más que bienvenido =)

Carlos dijo...

uuy yo fuí al tigre hace uuuuuuuuu jaja peor me tocó lleno de gente jaja solo nos quedamos en la parte "comercial" jaja me acuerdo que andaba en tamaulipas en temporada d ehuracán jaja el día que se supone pasaba el huracán fuimos al cine :S o eso planeabamos porke no estaba abiertos jaja y aldía siguiente fuimos de nuevo al río pero ni madres que se podía pasar jaja y luego con eso de que uno no sabe ni flotar pues menos jaja

esas pozas se ven wooow super bien para descansar desppués de la travesía jaja

Noé dijo...

Carlos:
Sí, me cuentan que hay temporadas en que se pone hasta la madre. Haz de cuenta la playa de Caleta en Semana Santa, con vacacionistas de semejante índole =S Lo bueno de la parte "comercial" son los elotes asados y los chicharrones con crema y salsa, jaja. Hubieras llevado tus flotadores para pasar tranquilamente por el río mientras el resto del público se apelotonaba =P
Y sí, las partes más apartadas son las más bonitas. Saludos!!!

Mercury dijo...

Noecito lindo.

Que bonitas fotos y que padre experiencia!!!!

Oswaldo Azamar dijo...

El relato súper padre, hasta me sentí parte de él, pero.... y las fotos del chapuzón?, ho hay?, es horario para niños? jejeje, Abrazos y Abasho de OSo

Javier dijo...

pues qué super que la hayas pasado de lo mejor en tu viaje y que hayas hecho el santo del tigre...

Noé dijo...

Mercury:
Gracias!! Siempre es bueno apartarse aunque sea por unas horas del stress cotidiano e ir a este tipo de lugares. Pese al cansancio físico por las caminatas, es una experiencia energizante. Saludos!!!

Os:
Jaja. El blog es clasificación A...bueno, más bien PG13, pero si respondes otra SENCILLISIMA trivia te puedes llevar, sí, porque tú lo pediste, en exclusiva y antes que nadie....(jaja, parece anuncio de evento en antro). Saludos!!!

Javier:
Y lo mejor de haber hecho el salto del tigre es que fue en grupo =P (¿así o más atascado? jajaja). Y como dice la canción: "déjame que te cuente, limeño...." Saludos hasta tu ciudad!!!

tnf25 dijo...

jejeje, pensé en otro salto y en otro tigre..jajaja, pero anda que estuvo de lujo..ah que ganas me dan de hacer algo así…creo que iPod y yo tendremos que salir de menos a Tepoztlan..jejeje…saludos!