martes, 9 de junio de 2009

Frans Lanting

La capacidad de plasmar en una imagen toda la belleza, poesía, fragilidad, fortaleza o singularidad de un objeto, y a la par proclamar un poderoso mensaje a través de esa visión es un don que muy pocas personas tienen. Frans Lanting lo tiene, y de sobra. Reconocido como uno de los mejores fotógrafos de la vida salvaje, su obra se ha visto plasmada en cientos de publicaciones, pero es la National Geographic la que se ha encargado de promover la mayor parte de su trabajo. Como fotógrafo residente de dicha revista, sus aventuras lo han llevado desde las selvas del Congo, buscando a los esquivos bonobos, hasta las islas subantárticas, pasando por selvas en Centroamérica, volcanes en Hawaii y las sabanas africanas. Su trabajo no es preciosista, no consiste en que la gente sólo diga: "qué bonito", su trabajo involucra el hecho de que a través de sus imágenes se expanda el mensaje de crear conciencia sobre lo que estamos perdiendo, sobre lo que aún nos queda y sobre la forma en cómo podemos conservar aquello que nos queda. The New Yorker ha dicho que "nadie transforma los animales en arte mejor que Frans Lanting", yo añadiría que nadie puede transmitir ese arte en mensajes concretos tal y como lo hace él. Tiene en su haber diversos libros en los que, además de fotografiar, también ha escrito o co-escrito: Madagascar, a world out of time (1990), Forgotten edens (1993), Okavango (1993), Bonobo, the forgotten ape (1997), Eye to eye (1997), Living planet (1997), Penguins (1999), Jungles (2000) y Life: A journey through time (2006). Y pese a todos los reconocimientos recibidos, se puede ver al menos por las entrevistas que le han hecho que el tipo permanece aun con los pies en la tierra, lo cual es un detalle sumamente chévere, viniendo de alguien con semejante talento. Para saber más de este fotógrafo y su obra pueden checar su página web: http://www.lanting.com/ Una muy buena opción para pasar el tiempo libre. Les dejo una muestra de su obra:


sábado, 6 de junio de 2009

Paralelismos?? (para dejar a un lado la solemnidad)

Con la tendencia que hay en ciertos medios a establecer comparaciones entre los artistas de habla hispana y los angloparlantes (con frecuencia los del otro lado del muro), se han producido cosas tales como el decir que la Trevi, en su momento, era "la Madonna mexicana", Kalimba el "Lenny Kravitz mexicano" o_O, Belinda la "Britney hispana", Bunbury "el Jim Morrison ibérico" y Café Tacuba "los Beatles de Satélite". Siendo así....
*Dolly Parton sería la Tesorito gringa??

*Bon Jovi habría sido el "Laureano Brizuela sobrevalorado"?? (y pongo fotos de cuando eran contemporáneos)

*Lilly Allen, la "Natalia Lafourcade transoceánica"??

* Y RuPaul sería la "Betty BO5 afro-trans"??


Ya sé...nada que ver.....sólo imaginaba qué pasaría si la situación se invirtiera. Citando a Rajona, perdón, Arjona: si el norte fuera el sur (y ya que viene a colación, cuál sería el equivalente de este güey?? y por favor, si dicen que es Bob Dylan....discúlpense y retírense).






























































Breve nota sobre el Paraceratherium

Que no es lo mismo que el parangaricutirimicuaro. En este caso, se trata del mayor mamífero terrestre que ha existido. Su nombre significa "bestia casi cornuda" (Hmm, podría aplicarse también a unos cuantos conocidos míos). Semejante animal existió en Asia Central durante el Periodo Terciario (37-32 millones de años atrás). Sólo como referencia: el elefante africano, que es el mayor mamífero terrestre de la actualidad, llega a medir 3 m de altura, 7 de longitud y pesar 6 toneladas. Pues bien, el Paraceratherium llegaba a medir 5 m de altura, 8 de longitud y pesar hasta 20 toneladas. Las siguientes imágenes bien podrían darnos una idea del tamaño de este animalito:






Estuvieron lejanamente emparentados con caballos y rinocerontes, aunque el género al que pertenecieron está completamente extinto en la actualidad. Existía dimorfismo sexual: los machos eran ligeramente más grandes que las hembras y su cráneo cóncavo se encontraba reforzado. Esto sugiere que entre los machos las peleas por posesión de hembras y territorio eran al estilo de las jirafas actuales: con golpes de cuello y cabeza. Un dato curioso es que, en esta especie, las fosas nasales eran más grandes que su cerebro, debido a que su olfato era el sentido más desarrollado.




Su alimentación era totalmente vegetariana, aprovechando su gran estatura para alcanzar las copas de los árboles y ramonear a gusto. El paisaje de aquella época fue propicio para esta especie, dado que Asia Central en aquella época estaba cubierta por extensas llanuras arboladas, semejantes a las que existen en África hoy día, sólo que sin hierbas. Su labio superior era muy móvil, lo que le permitía alcanzar las ramas más altas e inaccesibles. Un rasgo distintivo es que sus dientes incisivos superiores estaban muy desarrollados, lo que les daba la apariencia de colmillos pequeños. Se sugiere que eran animales pacíficos y, dado su gran tamaño, carecían casi por completo de depredadores. Su mejor arma parecen haber sido sus robustas patas, con las que podrían haber dado golpes formidables a cualquier carnivorucho que anduviese por ahi. Al igual que con los elefantes, la infancia era la etapa más vulnerable en la vida de estos animales. Las crías, al nacer, pesaban ya media tonelada y dependían de su madre durante sus primeros años de vida, hasta que ésta se hallaba nuevamente fértil, tras lo cual rechazaba a la cría para buscar aparearse de nuevo. Con la llegada de una nueva cría, el vínculo con la cría anterior era roto y ésta debía independizarse y buscar sustento por sí misma.
Con los cambios climáticos acaecidos a lo largo de la historia geológica del planeta, se produjeron modificaciones en la vegetación del hábitat de estos animales. El paisaje se tornó más seco, las especies herbáceas se propagaron y los árboles que daban sustento a estos organismos comenzaron a desaparecer. Ante la imposibilidad de modificar sus patrones de alimentación, las diferentes especies de estos mamíferos comenzaron a mermar sus poblaciones, y paulatinamente desaparecieron. Sus restos se han hallado diseminados en diversos países de Asia Central: incluyendo Mongolia, China, Kazajistán, Pakistán y la India.
En 2001, la BBC de Londres transmitió una serie en TV: Caminando con bestias prehistóricas, un excelente trabajo de animación que, en sus diferentes capítulos, contaba la historia de algún animal en particular. Uno de sus capítulos, Tierra de gigantes, cuenta precisamente todo el proceso de gestación de esta especie de mamíferos, y la lucha de madre y cría por sobrevivir a los depredadores y al clima extremo. Si hay forma de checarla, háganlo. Vale la pena.






























































































































































































I had a dream

No acostumbro soñar. De hecho, desde que me mudé de Tabasco a Reynosa no he tenido algún sueño memorable, será que me vence el cansancio, tendrá que ver con la alimentación, qué se yo. Sin embargo, hace algún tiempo tuve un sueño, que por su singularidad se me ha quedado grabado en la memoria a detalle. En el sueño eran como las 4 de la tarde. Me encontraba de pie al borde de un enorme cañón. En el fondo del mismo, muy muy abajo, un río serpenteaba en múltiples curvas, formando meandros aquí, raudales más allá y tomando un aspecto de cinta metálica cuando la luz de la tarde incidía sobre él. Miré a mi alrededor y había una amplia pradera. El pasto, hasta las rodillas, tenía hojas de dos colores, de forma que cuando se mecía con el viento en una dirección, el pasto se veía dorado y cuando soplaba en dirección contraria, toda la pradera destellaba en plata. Miré hacia las paredes del cañón, la vegetación era netamente tropical...y colorida: grandes helechos de frondas rojas descolgaban de los riscos, en el fondo del cañón, junto al río, se observaban palmeras de follaje violeta, intercaladas con arbustos de hojas amarillas, enredaderas azules, extrañas plantas color naranja...todo creciendo en una exhuberancia tal que me dejó pasmado. En la pared del otro lado del cañón se veía una enorme cascada, sólo que el agua, al caer, se dispersaba en un amplio velo que llenaba el ambiente de humedad. Entre los arbustos pude ver a pequeños animales con apariencia de cervatillos y dientes de ratón, que ramoneaban tranquilamente entre la vegetación. Grandes libélulas tornasoladas revoloteaban alrededor de estos animalitos y después se perdían entre el denso follaje. Me llenó la sensación de paz y a la vez de emoción por estar presenciando algo fuera de este mundo, algo que estaba seguro que nadie más había visto, algo inalterado.




De repente, el flujo de la cascada cesó, se escuchó el sonido metálico de compuertas al abrirse y un enorme boquete se formó en el punto donde afloraba el agua. Súbitamente, montones de basura de todo tipo comenzaron a caer por esa abertura, yendo a parar hasta el fondo del cañón. Los grandes bloques de desechos se estrellaban contra las paredes, deshaciéndose en cientos de fragmentos que caían al río estruendosamente, levantando grandes olas. Un incendio de causas desconocidas inició de este otro lado del cañón, propagándose rápidamente y aumentando su intensidad cada vez más, devorando la vegetación multicolor que allí se encontraba. Sólo vi que los animalillos corrían despavoridos, y uno en particular se refugió debajo de un arbusto, temblando de miedo, en tanto el fuego rugía alrededor suyo, pero por alguna circunstancia su refugio no era alcanzado por las llamas. Ante tan desolador panorama sentí rabia, y también impotencia por no poder hacer que parara tanto daño ¿quién o quienes eran los responsables de hacer esto? Miré hacia el arbusto donde el animalito se había refugiado, aun seguía allí, asustado a más no poder. Di unos pasos, queriendo acercarme. Sabía que era imposible, el incendio a su alrededor continuaba con la misma intensidad. Sólo extendí mi brazo y...


6:30 de la mañana...la alarma del despertador me regresó a esta realidad, recordándome que si no me apuraba, llegaría tarde a clases, ya que tenía que viajar 1 hora. Me levanté de la cama, preguntándome aun qué quería decir todo lo que había soñado, y cómo habría terminado todo ello. Me hubiera gustado que fuese como en las series de T.V.: "CONTINUARÁ". En las noches siguientes traté de buscar ese desenlace. Aun sigo en esa búsqueda....

viernes, 5 de junio de 2009

Clichés de Maná

1.- Te lloré un río
2.- Me dolió hasta el hueso
3.- Me traes (o tienes) como un perro
4.- Alma, amor, cachito, espíritu, similares y conexos
5.- Los berridos de Fher
6.- "No es posible...que se estén chingando....la selva mexicana" (discurso ecologista de Fher, y el único punto de todos estos en el que estoy de acuerdo)

Caldo de pollo para el alma??

Naaaaa, con café y galletas de animalitos es suficiente...

miércoles, 3 de junio de 2009

Final extraordinario para un día ordinario

Este lunes pude salir a campo, nuevamente, después de haber estado casi una semana oxidándome en oficina. El sitio de trabajo fue un pozo llamado Corindón 586, el cual se ubica como a 3 horas de camino desde Reynosa, casi llegando a Nuevo Laredo. El día transcurrió normalmente: mucho calor, arbustos espinosos, cantos de aves, maquinaria de PEMEX trabajando.... Sin embargo, pese a que fue un día normal, lo tendré siempre en la memoria por esto:

Desde las 5 de la tarde, cuando emprendimos el camino de regreso a Reynosa, la vista del cielo copado de nubes de un blanco tan intenso era maravillosa. El azul nunca me pareció más azul que entonces, y el verde de la hierba renacida por las recientes lluvias daba a todo un aspecto de vitalidad contagiosa. Al ir por la carretera el cielo empezó a convertirse en esto:

Grandes nubes de formas caprichosas, como rostros emergiendo del cielo y mirando directamente sobre nuestras cabezas. El ambiente bañado en un ligero tono cobrizo que resaltaba aún más el rojo hierro de las espigas de sorgo y convertía los maizales en una sucesión interminable de filones de oro. El cielo en un azul tan intenso, como un enorme lienzo hecho de cobalto....La luz del sol, al irse ocultando en el horizonte comenzó a producir cosas como éstas:

Para, al fin, culminar en visiones como las siguientes:


El hecho de haber visto semejante transformación, tal espectáculo gratuito, me hizo pensar en cómo estamos tan afanados por las cosas de esta vida, cómo diariamente corremos de allá para acá buscando satisfacer nuestras necesidades (sean las que sean) y no nos detenemos a reflexionar sobre qué rumbo estamos llevando, sobre si realmente somos felices y más importante aun, en qué grado dejamos de mirar el yo y empezamos a preocuparnos (y ocuparnos) por quienes nos rodean. Si hay acaso una mano maestra detrás de esto, una voz diciéndonos: "oye, hago esto por ti, aunque tal vez no lo aprecies o te parezca poca cosa, pero puedo hacer cosas aun mejores en tu vida si tú lo quieres", ¿deberíamos seguir igual?...