martes, 8 de marzo de 2011

Es difícil...

Es fácil decir "tal o cual cosa están mal", sobre todo cuando lo vemos desde fuera. Sin saber qué piensan las partes involucradas. Digo esto porque ayer, leyendo una nota de La Jornada que una buena amiga puso en su muro de FB, resulta que hay empresarios quejándose de que las normas ambientales en el país no les permiten construir proyectos turísticos en zonas costeras del Caribe y el Pacífico mexicanos. Sobre todo, tomando en cuenta que esas zonas están (o estaban) ocupadas en un inicio por vastas extensiones de manglar, el cual es un ecosistema de lo màs importante para regular el flujo de nutrientes en los ambientes costeros, ayudan a mitigar el daño provocado por huracanes, son un sitio importante para la reproducción de cientos de especies animales.
Pues bien, resulta que estos empresarios, a través de ciertos legisladores "títeres", andan proclamando que la protección a tan importantes ecosistemas es una señal de retroceso, que se detiene la generación de empleos que tanto necesitan los lugareños y que de esa forma México nunca llegará a ser la potencia turística que tanto promete el presidente Calderón. Pero resulta que las especies de mangle que componen esos ecosistemas (mangle rojo, mangle negro y mangle botoncillo) están en categoría de riesgo de extinción de acuerdo a la SEMARNAT y su Norma Oficial 059. Lo que quieren estos señores empresarios (muchos de ellos españoles) es que el Congreso invalide dicha norma, bajo los argumentos antes mencionados, para que se le dé libre cauce a sus megaproyectos de inversión: hoteles de lujo, residencias, condominios, campos de golf, marinas, spas...sitios que, en efecto, generarían fuentes de empleo para la población. Paradójicamente, vedándoles al mismo tiempo el acceso a los sitios que por derecho les corresponden.
No sé qué tengan en la mente estos señores empresarios. Probablemente billetes embarrados de mierda. Dicen que, si bien destruyen los manglares para construir lo que les viene en gana, se darían a la tarea de sembrar "en compensación" en otros sitios. ¡Háganme el favrón cabor! Lo que estos señores ignoran es la cantidad de años que lleva a un ecosistema de este tipo desarrollarse y lograr las condiciones que tenía en un principio. Un conjunto de plántulas sembradas de forma muy mal planificada, probablemente dejadas al garete y en sitios que no son idóneos, nunca podrían considerarse una "compensación" por el daño ambiental ocasionado.
Por desgracia, vivimos en un país donde la ley está del lado de quien más dinero tiene. La corrupción se filtra a todos los niveles, desde la silla del gobernador hasta los operadores de los bulldozers que derriban los árboles. Son numerosas las denuncias por destrucción de manglares, sin embargo, son pocas a las que se les da seguimiento. Y aquí es donde digo que también hay que preguntar qué piensan los lugareños sobre las modificaciones al entorno en que viven. Es cierto que casi todos viven en pobreza extrema. Y si se les preguntara si prefieren comer o conservar los manglares, muy probablemente se irían sobre la primera opción. La cosa aquí es que se den cuenta del valor del sistema natural que poseen. Justamente, una de las alternativas es el ecoturismo. Si bien no es una panacea que les solucionará todos los problemas, si es bien planificado puede lograr cambios significativos en el entorno social y económico de las poblaciones cercanas.
La autoridad federal tiene ante sí un enorme reto: soportar las presiones de los intereses económicos y hacer valer de manera enérgica sus leyes ambientales. Como sociedad, estamos obligados a no permanecer indiferentes ante esta y otras problemáticas. A dejar la inercia. A cambiar de manera de pensar, creyendo que el progreso tiene que ser antagónico a la conservación de los recursos. Es difícil, claro. Pero se vuelve un desafío aceptable si pensamos que, de seguir así, tal vez en el futuro no podamos comer ni respirar dinero.

sábado, 26 de febrero de 2011

"Aretha, venimos a pegarte bruto..."


Sí, es cierto. Los Grammy son taaaaaan de hace como 3 semanas. Pero al ver este video me vinieron a la mente varias cosas:
1.- ¡Vaya que Jennifer Hudson ha bajado de peso!
2.- Tal parece que todos esos kilos de más se los está transfiriendo a Christina Aguilera ¬¬
3.- Hablando de esta última, tal parece que se deprimió por el fracaso de Bionic y se puso a tragar los galones de helado con galleta Oreo (recurso típico de las gringas deprimidas). Por otro lado, su voz, aunque impresionante (si no creen, escuchen el falsete que se avienta en el minuto 2:23) ya no es igual que antes. Algo le pasó en el camino....
4.- Por cierto, que esa base de micrófono la viene usando desde hace tiempo, creo que justamente cuando lanzó Bionic. ¿Será eso lo que le dio mala suerte?
5.- No sabía de Florence Welch hasta hace unos cuantos meses. Su voz me parece, a la vez que potente, muy similar a la de cantantes como Natalie Merchant, Sinead O´Connor o incluso Stevie Nicks. Y me gustó ella cantando "Think (Freedom)". Ya la practico cuando me estoy bañando =P
6.- No sé quién es Martina McBride, me imagino que alguna cantante de country, a juzgar por su tono de voz.
7.- En el último número a Christina se le olvida la letra y después no le alcanza la voz pa´gritar como acostumbra.
8.- Yolanda Adams se me hizo como una versión underground de Whitney Houston. Su voz no le pide nada a la de sus colegas. Fue desde tonos muy graves (minuto 6:33) hasta notas de "guadafoc??" (minuto 9:34).
9.-Aretha seguramente estuvo orgullosa de ese tributo. Imagino su papada temblando de emoción =P...y a ver si sigue el ejemplo de Jennifer.

lunes, 21 de febrero de 2011

Un simple encuentro.

Ahí estaban los dos. Frente a frente. Paralizados los músculos. De sorpresa uno, de cautela el otro. Sólo unos cuantos metros los separaban y hacían la diferencia. Antonio había estado dando golpes incesantes con el machete en la vegetación, con tal de abrirse paso. Tenía que recolectar más hojas de palmilla si quería que valiera la pena tanto esfuerzo de estar días enteros metido en el monte junto con su hermano y su primo. Ya había reunido una buena cantidad, misma que se disponía a enrollar para llevarla al sitio que tenían como campamento.
Un ruido de movimiento en la vegetación y el crujir de ramas a su espalda lo hicieron ponerse alerta. Cogió el machete. Era pequeño, pero algo de filo tenía, así que por lo menos daría pelea. Volteó en todas direcciones. Nada. Con los nervios crispados, dejó de hacer lo que estaba haciendo. Un sudor frío le recorría la espalda. La respiración agitada. Siempre fue muy miedoso. Desde pequeño le asustaban hasta los ladridos de los perros en la noche y los alaridos de los gatos en celo en el tejado de su vecina. Pero lo que oía ahora era diferente. Una especie de ruido sordo. Un ronroneo...pero muy grave.
Sonido de ramas quebrándose. A su izquierda. Y pudo ver de qué se trataba. Un enorme jaguar. Había escuchado repetidas veces a su abuelo y a los viejos del pueblo sobre sus encuentros con el "tigre", pero esta era la primera vez que lo tenía de frente. A tan pocos metros. Y sin opción para escapar.
Con la mano temblorosa, sujetó el machete, mientras lo blandía de un lado para otro en actitud amenazadora. No serviría de mucho. Era muy pequeño. El jaguar sólo miraba fijamente. Puesta su mirada férrea en él Agachó las orejas y descubrió sus formidables colmillos. La cola balanceando de un lado a otro. Los músculos en tensión, como dispuesto a saltar. Comenzó a moverse. Antonio se paralizó de terror. El jaguar avanzó un par de pasos. El corazón de Antonio latía apresuradamente. El animal dio entonces un enorme salto. Antonio contuvo la respiración, esperando sentir en un instante el peso del animal sobre él, mientras le sujetara el cuello para rematarlo. No sucedió eso. En su lugar, el jaguar aterrizó sobre una saliente rocosa, mientras se volvía de nueva cuenta hacia él y emitía un feroz rugido...
Suaves maullidos provenientes de una oquedad en la roca le hicieron ver que el motivo por el cual el jaguar estaba allí era para proteger a su prole. Con el cuerpo aun temblando de susto, pero aliviado a su vez de que no pasó lo que temía, Antonio tomó el fajo de hojas de palmilla apresuradamente, para después alejarse cautelosamente del sitio, volteando a ver de vez en cuando. Al hacerlo la última vez, el jaguar y sus cachorros desaparecían entre el monte.

miércoles, 9 de febrero de 2011

El alfarero

O el proceso de transformación de materia en apariencia inútil, en algo de valor.

viernes, 4 de febrero de 2011

Rancho Los Finitos

Hoy tuvimos una práctica de campo, como parte de una materia llamada Manejo Agroforestal. Ese consiste, básicamente, en la utilización de terrenos mediante sistemas de producción que combinan elementos forestales (por ejemplo, árboles maderables o frutales) con siembra de productos agrícolas, crianza de algún tipo de ganado o los tres juntos. El rancho que visitamos se llama Los Finitos y se ubica sobre la Carretera Nacional, en el municipio de Montemorelos.
En este rancho se practica la ganadería y tiene aproximadamente 40 hectáreas de extensión. En un principio la vegetación era de matorral submontano, con abundantes especies arbóreas. Al concedérsele el permiso a los propietarios para la utilización del terreno, se eliminaron los arbustos, dejando en pie sólo los árboles más grandes, con el fin de proporcionar sombra al ganado y que evitaran la erosión del terreno y contribuyeran a la fertilidad del suelo aportando hojarasca.



Pues bien, llegamos en la mañana a dicho rancho, aun con secuelas del frente frío que durante estos días nos congeló hasta el apellido. Como bien dijo un compañero "¡ánimo! No hace ni frío ni calor....estamos a 0° C" ¬¬ Nuestro grupo se dividió en equipos de 3 personas, cada uno con actividades diferentes. El objetivo general de esta práctica era comparar diversos parámetros (temperatura, humedad del suelo, contenido de materia orgánica, capacidad de producción) entre la zona donde se dejaron árboles en pie y una zona adyacente que consiste en puro pastizal, con pocos árboles. A nosotros nos correspondió determinar la cantidad de biomasa (es decir, el peso de materia vegetal viva) presente en ambos sistemas. Para ello, con ayuda de cintas de medición, se tomaba un punto de referencia al centro de cada parcela, midiendo una distancia de 17.5 m alrededor de ese punto, y marcando todos los árboles contenidos en esa distancia alrededor de nuestra referencia.Posteriormente, a cada árbol marcado se le tomaron medidas tales como diámetro del tronco a 10 cm de altura, altura total del árbol, dimensiones de la copa (largo y ancho) y altura de la copa. Esto para obtener posteriormente el dato de cuánta materia viva contienen esos individuos.Para el caso del zacate, se tomaba un punto al azar dentro de cada parcela, trazándose un pequeño cuadro de 50 x 50 cm y, con ayuda de unas tijeras de podar, se cortó a ras toda la vegetación contenida en éste. Las muestras las guardamos en bolsas de papel y se pesaron en una balanza portátil.
Para el caso de la zona sin árboles, el trabajo fue más fácil, porque consistió sólo en tomar las muestras de zacate dentro de los cuadros con las mismas dimensiones. Haciendo un total de seis repeticiones.Y al final del trabajo, no podía faltar la foto de grupo.Y la hora del lunch comunitario.
Fue una buena experiencia, sólo que aun falta el procesamiento de datos y la elaboración del informe. A darle, porque de eso depende la calificación de esta parte del curso =)