
viernes, 23 de julio de 2010
jueves, 22 de julio de 2010
Vermeer para creer
Sus pinturas costumbristas, de personajes captados en la cotidianeidad, bien podrían pasar desapercibidas. Sin embargo, resaltan por el magistral manejo y uso de la luz en cada una de ellas. Con una técnica que bien podría clasificarse de fotográfica.
Pintor poco prolífico, durante su vida poco vio del éxito o la fama que muchos pintores suelen tener. Como en muchos casos, pasó necesidades. Y a su muerte, fue olvidado. Sólo hasta el siglo XIX, con las reseñas periodísticas del francés William Thoré-Bürger, sus pinturas captaron de nuevo la atención de propios y extraños.


viernes, 16 de julio de 2010
La magnitud de las cosas
Lo que parece una enorme laguna no es otra cosa que los terrenos anegados por la creciente del río.
Casas que fueron cubiertas casi hasta el techo. En algunas colonias ribereñas en Reynosa la gente se niega a ser evacuada pese a estas condiciones, por temor a perder sus terrenos (la mayor parte de estas colonias son asentamientos irregulares). En la ciudad, muchas colonias empiezan a tener encharcamientos por el agua que se filtra a través del suelo y que sale de las alcantarillas. No solo colonias populares. La colonia del Prado, donde viven familias ricas, también ha empezado a verse afectada.
Junto con las casas, cientos de hectáreas de terrenos dedicados al cultivo de sorgo y maíz o a la cría de ganado han sido afectados. Quienes han podido, emigran a sitios más altos...o a E.U.
Desgracia para los humanos, para algunas otras especies es algo benéfico. Se deja ver una buena cantidad de aves acuáticas que llegan a alimentarse y anidar en los terrenos inundados. A la población también se le ha advertido del riesgo de tener en sus casas fauna nociva que huye de la creciente, por lo que las precauciones no están de más.miércoles, 14 de julio de 2010
Y el Bravo se desborda aaaaasí....
La línea amarilla es el borde correspondiente a la avenida que comunica el centro de la ciudad con la carretera a Nuevo Laredo. Normalmente, el borde del río se ubica como a 20 m de la misma. Así que dénse una idea de cuánto creció.
Cuando las cosas se ven en perspectiva, siempre cabe la oportunidad de ver posibilidades de mejora. Las pérdidas fueron cuantiosas, no tanto en la ciudad como en las comunidades rurales.
Empieza un largo camino de reconstrucción.
viernes, 9 de julio de 2010
martes, 6 de julio de 2010
Días de transición
Hace poco más de una semana que presenté el examen de admisión para la maestría en la UANL en Linares, N.L. Motivo de emoción, claro está, porque representa un paso más en mi vida y otro proyecto (o desafío) a realizar. Ese fin de semana estuvo, por demás, tranquilo y con muchas cosas en mente. Respecto al futuro, principalmente. Compartiendo la tarde de sábado con amigos.
Por otra parte, me encuentro desempleado. Ante la ausencia de proyectos para la compañía, y también por un impulso que hasta ahora no sé si haya sido prudente o no, aunque ya no me importa. Por lo pronto, a buscar opciones. Ocuparse, más que preocuparse.
Y por último, un señor de nombre Alex, que irrumpe la semana pasada en esta región y hace destrozos en Monterrey, tan sólo un par de días después de haber estado yo allí. Es impactante aun ver la magnitud del desastre. En Reynosa sólo hubieron lluvias fuertes e inundaciones en algunas colonias, pero nada comparado con lo que pasó en esta ciudad. Aunque ahora hay temor entre la población de los municipios ribereños por la creciente del río Bravo debido al caudal de agua que será desfogado de las presas en Nuevo León.
No es tan sólo de "a ver qué pasa", es de "hay que hacer que pase". Y sobre todo, ayudar.
jueves, 24 de junio de 2010
En la ciudad de la furia...
En tanto que las tardes en la plaza principal dan un respiro de paz entre tanto ir y venir de la gente.
Algunos buscan en qué depositar su fe. A fin de cuentas, no causa gravamen de impuestos.
Muchos aprovechan su caminar para dar pasos decisivos, que los lleven de un lado a otro de las vías.
Y el sol sale y se pone para todos, aunque no a todos les calienta por igual. Todo depende de cuán dispuestos estemos para dejarnos iluminar.
A través de un cristal, lo que puede ser un potente rayo cegador se vuelve una hermosa luz ambarina.
Hay un incesante tráfico vehicular. Siempre corriendo. Siempre de prisa. Esperando no llegar tarde. Ignorando, sin embargo, el por qué quieren llegar temprano.
Y tal vez, encontraríamos explicación a muchas de nuestras inquietudes si decidimos cambiar de perspectiva y ver las cosas desde otro ángulo.
De alguna manera, se tienden puentes que nos ayudan a llegar a donde queremos llegar.
Tal vez a un punto donde podamos ver un amplio panorama a nuestros pies,
O a otro punto en el que veamos nubes agolparse sobre el horizonte. Observándolas no con temor o recelo, sino como la promesa de una lluvia abundante.
El sol se pone nuevamente sobre esta ciudad. Calurosa, polvorienta, insegura. Pero también llena de gente que trabaja y se esfuerza por salir adelante.
Con la luz del atardecer, hasta las estructuras más ordinarias adquieren cierto grado de belleza.
Se encienden los faroles en la plaza. El día ha concluido. Para muchos, productivo. Para otros tantos, de esperanzas fallidas. Queda, sin embargo, la oportunidad del día siguiente para esforzarse aun más en lograr el objetivo que se busca. Y transformar la ciudad de la furia.






