sábado, 6 de junio de 2009

I had a dream

No acostumbro soñar. De hecho, desde que me mudé de Tabasco a Reynosa no he tenido algún sueño memorable, será que me vence el cansancio, tendrá que ver con la alimentación, qué se yo. Sin embargo, hace algún tiempo tuve un sueño, que por su singularidad se me ha quedado grabado en la memoria a detalle. En el sueño eran como las 4 de la tarde. Me encontraba de pie al borde de un enorme cañón. En el fondo del mismo, muy muy abajo, un río serpenteaba en múltiples curvas, formando meandros aquí, raudales más allá y tomando un aspecto de cinta metálica cuando la luz de la tarde incidía sobre él. Miré a mi alrededor y había una amplia pradera. El pasto, hasta las rodillas, tenía hojas de dos colores, de forma que cuando se mecía con el viento en una dirección, el pasto se veía dorado y cuando soplaba en dirección contraria, toda la pradera destellaba en plata. Miré hacia las paredes del cañón, la vegetación era netamente tropical...y colorida: grandes helechos de frondas rojas descolgaban de los riscos, en el fondo del cañón, junto al río, se observaban palmeras de follaje violeta, intercaladas con arbustos de hojas amarillas, enredaderas azules, extrañas plantas color naranja...todo creciendo en una exhuberancia tal que me dejó pasmado. En la pared del otro lado del cañón se veía una enorme cascada, sólo que el agua, al caer, se dispersaba en un amplio velo que llenaba el ambiente de humedad. Entre los arbustos pude ver a pequeños animales con apariencia de cervatillos y dientes de ratón, que ramoneaban tranquilamente entre la vegetación. Grandes libélulas tornasoladas revoloteaban alrededor de estos animalitos y después se perdían entre el denso follaje. Me llenó la sensación de paz y a la vez de emoción por estar presenciando algo fuera de este mundo, algo que estaba seguro que nadie más había visto, algo inalterado.




De repente, el flujo de la cascada cesó, se escuchó el sonido metálico de compuertas al abrirse y un enorme boquete se formó en el punto donde afloraba el agua. Súbitamente, montones de basura de todo tipo comenzaron a caer por esa abertura, yendo a parar hasta el fondo del cañón. Los grandes bloques de desechos se estrellaban contra las paredes, deshaciéndose en cientos de fragmentos que caían al río estruendosamente, levantando grandes olas. Un incendio de causas desconocidas inició de este otro lado del cañón, propagándose rápidamente y aumentando su intensidad cada vez más, devorando la vegetación multicolor que allí se encontraba. Sólo vi que los animalillos corrían despavoridos, y uno en particular se refugió debajo de un arbusto, temblando de miedo, en tanto el fuego rugía alrededor suyo, pero por alguna circunstancia su refugio no era alcanzado por las llamas. Ante tan desolador panorama sentí rabia, y también impotencia por no poder hacer que parara tanto daño ¿quién o quienes eran los responsables de hacer esto? Miré hacia el arbusto donde el animalito se había refugiado, aun seguía allí, asustado a más no poder. Di unos pasos, queriendo acercarme. Sabía que era imposible, el incendio a su alrededor continuaba con la misma intensidad. Sólo extendí mi brazo y...


6:30 de la mañana...la alarma del despertador me regresó a esta realidad, recordándome que si no me apuraba, llegaría tarde a clases, ya que tenía que viajar 1 hora. Me levanté de la cama, preguntándome aun qué quería decir todo lo que había soñado, y cómo habría terminado todo ello. Me hubiera gustado que fuese como en las series de T.V.: "CONTINUARÁ". En las noches siguientes traté de buscar ese desenlace. Aun sigo en esa búsqueda....

2 comentarios:

José Carlos dijo...

:) Jejeje... Bueno, muchas veces me ha pasado el mismo final en el sueño, el final queda en suspenso, pero quizás no era conveniente saber que pasaría luego de extender tu mano.

Las razones por las cuales habrás soñado eso solo las sabes tú, pero te digo que los sueños son fantasías que nos ocurren mientras descansamos, y aunque algunos tenga finales tristes, felices o en suspenso, siempre son una aventura. Espero que empieces a tener más aventuras como estás y que una de esas, sea el desenlace de este sueño.

Noé dijo...

Pana:
Nuevamente muchas gracias por leer. Pues ígual y los sueños son sólo sueños. Sólo que éste me pareció tan vívido y tan poco común que de repente me puse a pensar que no había sido sólo una jugada de la mente. Creo que me falta leer más, en los libros hay materia prima de sobra. Saludotes!!